Subbuteo online: el fútbol de botón en digital
El subbuteo es el nombre clásico del fútbol de mesa en el que se golpea la pelota con toques a las piezas. Refoot es la versión online y gratuita de esa idea — sin mesa, regla ni pelota pequeña.
Del tablero a la pantalla
El subbuteo tradicional necesita el tablero, las miniaturas y espacio. En Refoot, basta abrir el navegador: fútbol de botón con física arcade, fácil de jugar y difícil de dominar.
El gesto es el de siempre: tirar, apuntar y soltar para disparar.
Juega contra el mundo
- Clasificatoria online: matchmaking mundial contra jugadores reales.
- Torneo Mundial: 48 selecciones, grupos y eliminatorias.
- Con amigos: partidas privadas por código de amigo.
- 2 jugadores en el mismo aparato, a la vieja usanza.
Qué cambia del tablero al online
El alma es la misma; la logística se vuelve más liviana:
| Subbuteo de mesa | Refoot (online) | |
|---|---|---|
| Para empezar | Tablero, piezas, espacio y un rival cerca | Abrir el navegador |
| Rival | El que esté en la sala | El mundo entero, a cualquier hora |
| Reglas | Acordadas al momento, varían de casa en casa | Iguales para todos, con árbitro y VAR |
| Tu equipo | Las piezas que compraste | Un plantel que evoluciona, envejece y se vuelve leyenda |
| Guardar la partida | En la caja | En la nube, con la historia de tu club |
Tu equipo evoluciona
A diferencia del subbuteo físico, aquí tu plantel está vivo: cada jugador gana nivel y XP, envejece, se lesiona, se retira y puede volverse leyenda — en cartas estilo álbum. Empieza gratis y aprende a jugar en minutos.
Cada botón tiene nombre, edad, nacionalidad y atributos que la física usa de verdad: fuerza, precisión, peso y reflejos. Cuando un veterano se retira, un juvenil sube de las inferiores — y tu historia continúa.
¿Y la nostalgia de la mesa?
Nada reemplaza la mesa de la casa de la abuela, y Refoot no lo intenta. Por eso existe el modo 2 Jugadores: dos dedos en el mismo aparato, alternando toques, discutiendo si eso fue falta. Es lo más cerca que lo digital llega de la experiencia original — y sigue siendo la mejor forma de enseñarle a alguien a jugar.
